sábado, 18 de enero de 2014

La loca niña Trimda

La loca niña Trimda se creía princesa. En su vida se detuvo: siempre decía ser princesa, porque lo había conseguido y se lo merecía. Su infancia no le preocupó a nadie, la niña decía tonterías como los demás críos del barrio. Su adolescencia les llevó a pensar que la loca niña Trimda tenía un problema mental y debía acudir a un médico especializado. Pero cuando llegó a la edad adulta y siguió diciendo que era una princesa...Sus padres insistieron día y noche, tiempo y pausa para que la loca Trimda, que ya no era niña, les explicase el por qué de todo.
     -Padre, lo soy. Madre, soy princesa. Soy princesa, pues aunque sólo tenga dos súbditos he de cumplir con mi deber, que es lo que he hecho siempre.-Dijo, ante el desconcierto de sus padres.
El padre, asombrado, preguntó:
-¿Y quién es tu súbdito, hija mía? O en caso de que sean dos...¿Cuáles son?
     -Mis súbditos son mi cuerpo y mi mente. Cumplen las condiciones todas de las reglas que les hacen mis súbditos: me respetan, obedecen y viven en lo que forman; yo. Así que soy princesa oficial y legalmente.- Y a partir de entonces todo el mundo trataba a Trimda, que ya no era la loca, como si princesa fuera para ellos. Lo que no sabían era que Trimda nunca les contaría lo cierto, que ellos mismos eran príncipes y princesas de sus cuerpos y sus mentes.
                                                                                                                       Fin